Los tinerfeños se llevaron el triunfo por la mínima en casa ante un rival combativo, que planteó un encuentro muy igualado
El Santa Cruz Tenerife Echeyde Masculino, tras el éxito europeo de lograr la clasificación para la siguiente fase de la Conference Cup en Grecia, se ponían este sábado el chip liguero para medirse en casa a un rival directo: CN Caballa. Duelo importante para las aspiraciones de los tinerfeños, que buscaban su segunda victoria liguera. Ese era el propósito, y los pupilos de Albert Español fueron a por ello desde el minuto uno con un Luis Araya estelar. El estadounidense, al que le anularon un gol, a priori legal, no perdonó en su segundo disparo y adelantó a los suyos en el arranque (1-0). Un arranque, que invitó a pensar que se viviría una auténtica batalla igualada, ya que los ceutíes replicaron al momento en su primera superioridad numérica (Nahuel Leona). 1-1, y primeras dudas en la parroquia local, que encajó dos tantos más y se precipitó demasiado buscando la boya. Pérdidas de pelota y sendos goles en contra (Josep Puig de tiro lejano y Vicente Matoso) para el 1-3. Llegaba la primera mini crisis chicharrera, pero salió al rescate Araya con otro chut marca de la casa, que redujo distancias en un primer capítulo de despistes para los chicos de la Acidalio. Tenían que subir un punto los santacruceros, y en el segundo periodo, aunque costó superar el entramado defensivo de los de Ceuta, lo hicieron. Nuevamente Araya, con un chut que entró llorando tras siete minutos de sequía, igualó la contienda (3-3). Así, se envalentonó el Echeyde, en busca de un vuelco en el luminoso, que se dio con el paso del tiempo. Hasta el momento el Echeyde vivía de la Arayadependencia, pero emergió la figura de Ferran Soriano, quien ante la indecisión rival, fue avanzando metros hasta colar un lanzamiento desde posiciones centrales. Se alcanzaba la segunda ventaja del partido para los isleños, quienes fueron a por más, con una gran exhibición en defensa bloqueando tiros y robando balones, con la inestimable colaboración de un sobrio Héctor Martínez bajo palos. Se fue enchufando con el paso de los minutos el guardameta valenciano, pero lo de estar enchufado tenía nombre y apellidos este sábado: Luis Araya. El máximo artillero de los canarios volvió a hacer daño al Caballa con un tiro raso ajustado, cuando ya la posesión moría. Tanto psicológico a pocos minutos del entretiempo, y un 5-3, que sabía muy dulce para el Echeyde, con aún dos cuartos por delante.
El combinado local se había convertido en el dueño del choque, pero en el tercer capítulo cambiaron las tornas. Y es que el Santa Cruz Tenerife Echeyde se empezó a topar con el palo, con la ineficacia ofensiva y con un oponente súper competitivo. A todo ello se sumaba alguna que otra decisión polémica como un claro penalti a favor no pitado. Con todos estos ingredientes Janos Baksa, con un doblete, uno de ellos desde el punto fatídico y otro tras expulsión, colocó el empate en el electrónico (6-6). Arranque de tercer round gris para los tinerfeños, que supieron reencontrarse con las buenas sensaciones mediado el cuarto, y a través del juego con la boya. Samu García remataba una gran acción colectiva en superioridad e inauguraba una fase de intercambio de golpes, que no acabó de beneficiar al Echeyde encajando un parcial de 0-2. Tampoco le benefició el gol “fantasma” de Joel Bertran, que siguió a un tanto previo del ex Echeyde, Pol Sánchez. 6-8, y mazazo para los canarios, quienes remaron a contracorriente y tiraron de resiliencia para remontar la situación. Una remontada, basada en aprovechar al máximo sendas acciones con jugador de más. Así, Samu García con un palmeo en la boya, y Álex Andión, desde la lejanía, sofocaron el incendio (8-8). Tablas de cara a los últimos ocho minutos, y todo por decidir en un auténtico partidazo de poder a poder, que se decidiría por detalles. Detalles, que supo afinar el Echeyde, ya con Dorian Acuña defendiendo la portería, a pesar de que fueran los visitantes los primeros en golpear en el periodo final, por medio de un chut potente de Vicente Matoso (8-9). En ese momento, y con una expulsión ceutí, Albert Español decidió pedir tiempo muerto para calmar las aguas y armar una jugada de estrategia en superioridad numérica, que se culminó con maestría. Aparecía el holandés Tom De Weerd al rescate (9-9), además de una sucesión de grandes defensas del Echeyde, con intervenciones de mérito de Acuña. Un cóctel, que a pesar de amargarse desperdiciando una doble expulsión del Caballa, acabó siendo muy dulce por el acierto de De Weerd, y cierta fortuna. La pelota se colaba por debajo del brazo del portero Barnabas Kovacs, y el neerlandés volvía a ser decisivo. La “suerte” se estaba poniendo del lado de los locales, quienes ya dominaban el resultado (10-9) y fueron a por más con todavía cuatro minutos en el crono. Quedaba tiempo, pero a la tercera llegaba la vencida… El trío arbitral pitó al fin una pena máxima a favor del Echeyde, y Luis Araya no perdonó. Era su quinto tanto del día, el cual le daría, a la postre, el MVP, y que “pintaba” el 11-9. Las gradas de la Acidalio explotaban de júbilo, y ya solo faltaban dos minutos. Unos minutos, que los chicharreros supieron gestionar desde el orden y la solidez, a pesar de que Nahuel Leona metiera el miedo en el cuerpo y dejara todo un puño (11-10). Era el momento de arremangarse y bregar en el agua, y eso a los santacruceros se les da muy bien. Entre lucha y lucha, y entre defensas y paradas, el enfrentamiento fue muriendo y, con ello, la segunda victoria liguera se quedaba en la Isla. Con sufrimiento, sí, con mucho trabajo, también, pero el Echeyde lograba el objetivo: derrotar a un rival directo y sumar ya seis puntos vitales, con vistas a una hipotética clasificación para la Copa del Rey. En definitiva, un triunfo, que daba continuación a la buena imagen mostrada por Europa por los pupilos de Albert Español. El siguiente reto: el sábado próximo (14:30h), de nuevo en casa, y de nuevo ante otro oponente de su “Liga”: el CE Mediterrani.
foto: Arsenio Waterpolo
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