El Santa Cruz Tenerife Echeyde venció este sábado por la mínima al Iruña en tierras navarras para cerrar el año y la primera vuelta con una alegría

Con solo un punto en su haber, y en penúltima posición, Las Guayotas encaraban este sábado la primera “final” del curso en tierras navarras. Un partido vital en la piscina del colista, Iruña, que también iba a ser el cierre de la primera vuelta de la Liga de División de Honor Femenina y del año 2025. Así, con el único objetivo de conseguir el primer triunfo liguero, saltaron al agua las chicas del Echeyde. Arrancaba la acción en Pamplona, y lo hacía de la peor manera posible para los isleñas, pues los errores y despistes se multiplicaron, y las locales. Parcial de 3-0 de salida de las navarras (Naia Durán, Miren Urízar y Verónica Garay), que castigaban con lanzamientos colocados los huecos en la defensa chicharrera. Inicio gris, y falto de intensidad, que se prolongó hasta mediado el primer periodo, con el tanto número cuatro del Iruña, obra de Maite Aramendia con un penalti. 4-0, y Las Guayotas, o despertaban, o se empezaban a olvidar de la victoria. Fue entonces cuando aparecieron las artilleras Carla Martín y Maryn Dempsey para marcar sendos cañonazos en superioridad numérica, que posibilitaron que la diferencia llegados al primer parón se redujera a tres, debido a un nuevo golazo de Naia Durán. Con todo, 5-2, incendio medio “sofocado”, pero el Echeyde tenía y debía mejorar. Ese fue el reto para el segundo capítulo del choque, y las pupilas de Enrique Cruz lo ejecutaron con un punto más de energía y efectividad. A diferencia del primer cuarto, el segundo empezó con el pie derecho para las santacruceras, que marcaron desde el punto fatídico para el 5-3 (Carla Martín). Se abría ahí una etapa de “toma y daca”, que dejaba una buena acción de Miren Urízar para las peninsulares (6-3), además de un fallo desde el penalti desde el Echeyde, que Carla Martín aprovechaba en el rechace para apretar todo más (6-4). Las Guayotas poco a poco se iban adueñando del encuentro, pero todavía no conseguían poner el candado a la portería defendida en los dos primeros rounds por Irene Costa, al encajar su séptimo gol en contra (Leticia Lorieto). 7-4 en el luminoso, y con el paso de los minutos, la solidez defensiva empezó a hacer acto de presencia, así como un acierto goleador que se acrecentó el último tramo antes del descanso. Último minuto mágico , en el que Las Guayotas se volcaron y al contragolpe encontraron premio con un chut potente de María Ramos, así como con Mallory Reynoso desde la boya.

Parcial de 0-2, y al entretiempo con un ajustado 7-6. Marcador positivo para las visitantes, visto el pobre inicio, pero aún tocaba refrendar la remontada. Ese era el propósito para un tercer capítulo del duelo, en el que, aunque el Santa Cruz Tenerife Echeyde volvió a entrar frío encajando (Marina Casado), continuó en su línea ascendente. Y es que del 8-6 se pasó a un 8-9. Vuelco total del electrónico (parcial de 0-3) y remontada completada, gracias a los lanzamientos lejanos de Carla Martín y Elena Camarena, al igual que un remate de Maryn Dempsey, tras una rápida circulación de pelota. Dos minutos fantásticos de Las Guayotas, que se cortaron con un tanto en la boya de Anajulia Ramírez, el cual colocaba las tablas (9-9) en el enfrentamiento. Un enfrentamiento, del que ya eran dueñas y señoras las isleñas, con una gran Macu Bello bajo palos, y varias protagonistas claras. En primer término, Mallory Reynoso, palmeando en los metros finales para el 9-10 y, en segundo, María Ramos para reventar las mallas con sendos tantos en acciones con jugadora de más (9-12). Mientras, se vivía un arbitraje muy casero, que “sacó de sus casillas” al míster Enrique Cruz, así como cortó el ritmo de las tinerfeñas con varias expulsiones dudosas y una roja a Júlia Rodríguez inexistente. Así, con una valiosa renta de tres goles, se encaró el cuarto periodo decisivo. Un cuarto periodo, que parecía estar controlado por las visitantes, quienes tenían muy cerca la victoria, pero se vinieron abajo. Otro arranque de cuarto terrible, parcial de 0-2 en contra (11-12), en cuestión de un minuto, y los fantasmas del pasado se aparecían. La inseguridad y los nervios empezaron a apoderarse del juego chicharrero, que entró en barrena. Todo ello, a pesar de que Elena Camarena, la, a la postre heroína del día, se empeñara en revivir a las suyas con un derechazo en superioridad numérica, que dio aire (11-13). A partir de ahí, una sequía ofensiva preocupante del Echeyde dio alas a las locales y complicaron, y mucho el choque. El desenlace pintaba a tragedia con hasta cuatro expulsiones a favor desperdiciadas por Las Guayotas, y varios errores, que hicieron que el Iruña se metiera de lleno en el duelo. Así, dos goles en superioridad de Leticia Loureiro y otro de la MVP del partido, Naia Durán, igualaban la contienda (13-13). Todavía quedaban tres minutos, pero las chicas de la Acidalio se complicaron la vida sin necesidad. Ya todo eran imprecisiones y dudas, las sensaciones no eran las mejores, pero si en otras ocasiones salía Cruz, en esta fue Cara. Y es que Las Guayotas vivieron su merecido “final feliz” en una temporada bastante irregular y llena de momentos duros. Con pocos segundos en el crono y, a la quinta acción con jugadora de más, las tinerfeñas encontraron a Elena Camarena en el extremo derecho. La madrileña no titubeó y sacó las telarañas a la escuadra para dar el triunfo a las suyas (13-14). Cierre de infarto y explosión de júbilo en el banquillo de las de Enrique Cruz, que al fin tenían su esperada y merecida primera victoria liguera de la campaña. Unos tres puntos que valen oro para cerrar la primera vuelta y el año con una alegría. Con este positivo resultado se llega a un parón navideño, y, a otro posteriormente por Selecciones, que hará que no haya partidos del Echeyde Femenino hasta el 14 de febrero vs Barceloneta en casa.

foto de archivo: Arsenio Waterpolo

0