Los tinerfeños, que plantaron cara a un rival de rango europeo y lideraron el partido en varias fases, bajaron su acierto tras el descanso y cayeron en los últimos cuartos

El Santa Cruz Tenerife Echeyde, tras el accidentado viaje del estreno liguero y la derrota esperada ante el subcampeón, volvía a afrontar un compromiso foráneo, en este caso en la piscina de un nuevo rival de rango europeo, el Terrassa, y en una piscina que siempre se les ha atragantado a los pupilos de Albert Español. Con algunas caras conocidas como la del ex Echeyde, Marc Salvador, los tinerfeños perseguían su primer triunfo de la campaña y plantar la bandera en una plaza complicada y ante un oponente, al que sí ya derrotaron en dos ocasiones en la Isla. Con todo, la pelota tocó el agua y los chicharreros, con el ex Terrassa Dorian Acuña bajo palos, se lanzaron al ataque sin complejos y mucha personalidad. Tanta, que sorprendió, y mucho, a su rival, que vio cómo Tom De Weerd asestaba el primer golpe a los 40 segundos con una gran jugada colectiva. Empezaba mandando el Echeyde, pero el encuentro se volvió frenético y fue un “toma y daca” continuo. Si marcaba Lars Ten Broek para los locales, llegaba la réplica de Luis Araya desde el extremo. Si Albert Sabadell sacaba partido a una superioridad numérica, los chicos de la Acidalio respondían con furia y un gran parcial de 0-3, gracias a un nuevo golazo de Luis Araya, otro de Tom de Weerd tras expulsión y el estreno de Kike Ramírez al contragolpe. Así, 2-5, férrea defensa, paradas de Acuña, haciéndose grande en la que fue su casa… y la cosa pintaba muy bien. El Echeyde arrancaba de dulce, pero a falta de dos minutos para el parón los catalanes despertaron de la “pesadilla canaria” y emborronaron un poco el gran esfuerzo y el primer periodo para enmarcar de los isleños. Gol de penalti de Lars Ten Broek y otro de Jordi Chico en los últimos segundos, que cayó como jarro de agua fría en los visitantes. Del gran +3 a una renta mínima (4-5) a la conclusión del primer round. Un poco injusto, pero los santacruceros no bajaron los brazos y salieron al segundo cuarto con el mismo planteamiento valiente, pero con menos efectividad y solidez. Aún así regresó el intercambio de golpes y, aunque el Terrassa logró igualar la contienda por dos veces con un acertado Ten Broek, el Echeyde supo contrarrestar. Luis Araya, de nuevo haciendo daño en los extremos, y Alex Andión, en una bonita acción de hombre de más, devolvieron la ventaja (6-7). Seguían dando la talla y plantando batalla los pupilos de Albert Español, a pesar de faltarles jugadores importantes como Davor Skokandic o Javier Gorría. Se llegaba al tramo final antes del descanso y la velocidad del juego hizo que siguieran cayendo tantos, tanto para el Terrassa (Ten Broek), que contó con “demasiados” penaltis como para el Echeyde con un cañonazo de Álex Andión marca de la casa (7-8). Estaba el partido donde querían los isleños, pero algunas expulsiones dudosas decantaron la balanza e impulsaron a un Terrassa, que remontó (9-8) y volvió a asestar un golpe psicológico (goles de Albert Sabadell e Ignasi Bargalló en superioridad). Poco premio al descanso para un gran Echeyde.

Con la sensación de haber desperdiciado sus mejores momentos, el combinado chicharrero saltó a luchar con todo de nuevo al tercer capítulo, pero la efectividad en ataque ya no era la misma. De esto se aprovechó el combinado local, que con un parcial de 2-0 de salida, abrió una brecha peligrosa (11-8) para el devenir del choque (Jordi Chico y Óscar Blasco). No perdonaba el Terrassa las jugadas en superioridad, y el partido se fue poniendo cada vez más de color rojo y blanco, más que blanquiazul. Y eso que el Echeyde no se rindió y siguió insistiendo, ya un poco a remolque, con palmeo en la boya de Samu García y el cuarto de un estelar Araya. Importante acercamiento (11-10) y muestra de personalidad del equipo de Albert Español, que no acabó de volver a adueñarse del encuentro. Con todo, llegaron los peores momentos del partido para los visitantes, coincidiendo con un bajón físico y despistes defensivos, y los catalanes no fallaron. Parcial de 4-0 (Ten Broek de penalti, Gerard Cuacos, Joe Robert Bruce y Ricard Alarcón en boya) y todo se puso muy cuesta abajo (15-11) de cara a los últimos ocho minutos, aunque Pablo Díaz diera un poco de ilusión a los suyos con un tanto en el último segundo. En el momento clave, el Terrassa olió sangre y supo golpear de manera más contundente. Llegados ya al último periodo, el Echeyde siguió intentándolo, pero ya los locales tenían el choque donde querían. Diego Mercado en la boya y el canterano Javier Espinosa sumaron adeptos a la remontada, pero los catalanes supieron rehacerse (goles de Ricard Alarcón, Óscar Blasco de penalti y Jordi Chico) y dejar todo en un 18-13 en los últimos tres minutos. Ya era un imposible la remontada, pero aún así Andión marcó el tanto 14, que no evitó que la derrota se quedara en Cataluña por un resultado final de 20-14. Derrota amarga para un Echeyde que mereció mucho más y no súper traducir sus momentos dominantes. Con esta segunda caída, los chicos de la Acidalio se tendrán que encomendar a su piscina para sumar sus primeros tres puntos el próximo sábado ante el Sant Andreu. Duelo directo a las 12:00 horas.

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